Hablamos con la piedra que coronó el BAF. Kostüme nos muestra los planos sobre los que proyecta el futuro. El esfuerzo conjunto de Camila Milessi y Emiliano Blanco fundó hace diez años
Kostüme, una marca con una impronta propia que, temporada a temporada, reconstruye su propuesta. “Nosotros empezamos en el 92, 93 a trabajar en distintas empresas de indumentaria”, recuerda Emiliano. “En ese momento no existía el rol del diseñador. Por lo general los dueños viajaban a Europa o Estados Unidos, compraban prendas y nuestro trabajo era el desarrollo de esas prendas. En un principio está muy bien, pero con el tiempo se vuelve bastante frustrante. Desgraciadamente, en muchos casos esto sucede hasta hoy.”
Erigir una marca y otorgarle una identidad, no es oficio de un sólo día. Inevitablemente, llegan momentos en los que hay que nadar contra la corriente. “Muchas veces, el argentino es un mercado muy chico. Se hace difícil encontrar el equilibrio entre lo que ‘querés’ hacer y lo que ‘tenés’ que hacer. Sostener una estructura en la cual dependes de la venta no es fácil a la hora de arriesgar. Es una lucha interna todo el tiempo. Por suerte encontramos, a través de los años, clientes que nos acompañan temporada tras temporada y vamos logrando un crecimiento.”
Las formas geométricas, inspiradas en artistas abstractos del corte de
De Stijl y la siempre moderna
Bauhaus, pasan por un tono monocromáticamente gótico y, con cortes filosos, dan su característica personalidad a las prendas. Sin embargo, entre la morfología abstracta, Emiliano encuentra la clave concreta y un arte perenne en el cual solidificar sus ideas: “nuestro trabajo con la geometría tiene más que ver con el arte abstracto de Mondrian o los trazos de la arquitectura de Gropius. Tampoco creo que seamos tan geométricos, creo que somos más arquitectónicos.”
En el pasado
BAF, fueron el broche que dio cierre a la función. En esta oportunidad, el último desfile fue uno de los más interesantes. La escenografía, que nos presentaba un espejo triangular de seis metros, doblaba el espacio de la pasarela y nos invitaba a hundirnos en la irrealidad abstracta de la colección. Ellos parecen contentos con el resultado. “Muy contentos. La situación de desfile nos encanta. La vivimos como la primera vez, con los mismos nervios. Lo que más me gusta es el momento cuando están todos formados segundos antes de que comience. Ahí es la única vez en que se puede ver la colección toda junta. Es lo que más disfrutamos.”
El tiempo, sin embargo, apremia al hombre dedicado y ambicioso. Las postales de ayer deberán esperar ser revistas y nuevos proyectos deben ser encarados. A pesar de vivir en el presente, construimos para el futuro. “No nos quedamos mucho pensando después del desfile. Inmediatamente, ya estamos pensando en la temporada siguiente. Es muy loco pero se vive a una velocidad que a veces te quema. No hay mucho tiempo para regocijarse mirando atrás.”
Desde el 2001, su local de
Palermo nos transporta a un pulcro universo de siluetas oversize y streetwear de elegancia distópica. Su reciente entrada en Japón y su colaboración con
Pony auguran un porvenir de amplios horizontes, pero con el mismo gusto a Fritz Lang de siempre.
¿Cómo empezaron con Kostüme?En una marca coincidimos en los puestos de diseño y producto, con Cami. Con el tiempo nos dimos cuenta que teníamos varios puntos en común y empezamos a proyectar tener una marca juntos que nos permita hacer lo que queríamos. Esa fue la idea, en un principio. Sacarnos las ganas de hacer productos fuera de la tendencia sin que nos importe mucho la venta. Abrimos un local en Palermo en el 2001, y ahí comenzó todo.
¿Cuál es la música de fondo cuando diseñan? Depende la colección y en qué momentos estamos. En París coseguí una reedición de Seventeen Seconds + rarezas de esa época de
The Cure (me fascinaba ese disco cuando era chico) y también Further Complications de
Jarvis Cocker. Además, un poco de
Joy Division,
She Wants Revenge y
The Smiths, mi banda preferida. Pero variamos bastante.
Pescado Rabioso también estamos escuchando bastante.
¿Quién vestiría mejor Kostüme? Parece una pregunta fácil, pero no lo es. Yo creo que el que se siente cómodo y entiende el concepto que hay detrás de la ropa es el que mejor lo lleva. No diseñamos para un personaje. Nuestro proceso de diseño es bastante abstracto.
¿Qué artistas (fuera y dentro de la moda) son los que más los inspiran? Muchísimos. Somos fanáticos de la Bauhaus, de su concepto, de su adelantamiento en el tiempo. Conceptualmente, no hay nada más moderno hasta hoy.
Mies Van Der Rohe es una referencia que siempre está latente en Kostüme. También depende de la colección. En la primera, nos hemos inspirado en
Lucio Fontana, en el cine del expresionismo alemán de los años 20.
Roy Lichtenstein y su mirada pop para el verano 08 o, por ejemplo, con el verano 09 veníamos trabados y al ver una reja de una casa art deco en Parque Chas, nos disparo para ese lado. Dentro de la moda
Pierre Cardin y
Rudi Gernreich nos gustan mucho. Como Mies, son adelantados a su época. De los diseñadores contemporáneos,
Hussei Chalayan nos gusta mucho. Sobre todo sus colecciones del 98 al 2000. Su colección Geotropics del verano 99 me parece la colección mas increíble que vi en mi vida.
¿Cómo llegaron a la idea del espejo triangular? ¿Fue muy difícil llevarla a cabo?
Veníamos desde la temporada pasada trabajando con el rombo y el triangulo. Nos juntamos con los chicos de IK, trabajamos siempre con ellos para las puestas en escena. Charlamos de la colección, vieron los bocetos y se le ocurrió ir a la forma simple con la que veníamos trabajando. Pero al hacerla espejada daba una fuga muy interesante en la pasarela. Y como la coleccion venia bastante oscura, nos parecio ''muy Polstergeist", la idea.
¿Cómo viven la mezcla de su estilo experimental con la colección street cool que desarrollaron con Pony? La verdad que estamos muy contentos con la alianza con Pony. Hicimos un par de alianzas con otras marcas, pero ellos lograron entender lo que queríamos y cómo lo queríamos hacer. Es un riesgo y decidieron asumirlo. Es la famosa mezcla que hay en este país de la mezcla de la industria y el diseño de la que todos hablan, pero nunca pasa nada. Bueno, pasó y estamos muy contentos por eso.
¿Cuál fue su primer trabajo? Empecé con un familiar mío que fabricaba ropa. Tenía 20 años y Cami -para la misma época, más o menos- empezó también en una fábrica de producto terminado.
¿Qué consejo les hubiera gustado recibir cuando recién empezaban con esto? ¡¡Que no es tan facil ser Independiente!!
¿Qué querian ser cuando sean grandes? Yo, ingeniero aeronáutico. Me duro poco. Y Cami, veterinaria en el África, como Daktari.
¿Por qué Kostüme? ¿Qué hay detrás del nombre? Cuando trabajábamos juntos, compramos unas revistas burda del 60. Venían escritas en castellano en la tapa y en alemán el interiror. Vimos la palabra Kostüme (“traje”, en alemán) y nos gustó el significado de una palabra neutra, en aleman. Nos gusta la Bauhaus, y quedó.
¿Cómo fue el desembarco en Japón? El año 2009 viajamos a París y Berlín, a reunirnos con showrooms, con la idea de conocer el mercado y ver cómo reaccionaban con la colección. Nos fue bien. En el medio de ese viaje nos salió la participación en Roons, en Tokio. Fuimos con la misma idea: ver la reacción de los buyers con la colección. Tuvimos buena recepción y cerramos con un representante en Tokio que va a distribuir Kostüme allá. Armamos un plan de entrada al mercado y estamos trabajando en eso.
Con la entrada en Japón siguen ampliando sus horizontes, ¿cuál es el próximo paso? Desarrollar la marca en Japón este año y, el que viene, volver a Paris, pero con el backup de tener un representante en Japón, que es un mercado tremendamente exigente. Eso nos va a ayudar a encontrar el representante adecuado.
Fotografía de Index y artículo Pedro Quintans - Texto por Oscar Gomez Poviña @ VNFOLD