A pocos meses de la muerte de Michael Jackson, el rey del pop, quizás ya es hora de hacer una pequeña radiografía de este culto. Salvando distancias, el Malba trae, con un gran acierto temporal, una megamuestra de Andy Warhol, médula ósea del movimiento pop.
No es ningún secreto que hoy en día somos una sociedad definida por nuestros hábitos de consumo. Ya sea a través del detergente que elegimos y la publicidad con la que se anuncia en la tele, ya sea a través de última serie que seguimos (o bajamos) de forma religiosa, la banda que te hace mover el pie, nuestro restaurante favorito o la eventual muestra artística a la que asistamos, vivimos para consumir cultura, consumiendo cultura. Hemos llegado a un punto de la historia en el cual nuestros objetos culturales se generan a partir de sí mismos, en un círculo vicioso y autorreferencial que engulle todo acontecimiento, público o privado. No es, tampoco, algo nuevo.
Una de las consecuencias de este sistema es la eliminación y la mezcla de las categorías opuestas con las que ordenábamos al mundo, como lo comercial y lo inspirado, lo banal y lo profundo, lo espiritual y el objeto, la farándula, la moda y el arte. Esto nos deja en un nuevo campo para la búsqueda de una obra total, aquella capaz de atrapar la quintaesencia de cada expresión artística y dejar como corolarios a todo el resto de sus manifestaciones. Aunque no lo sepamos, necesitamos de esta obra para poder definirnos y tomar conciencia de nuestra situación en el universo. Una obra total, que ya no puede condensarse en un objeto, sino que se ramifica a través de varios, formando una narración, una trayectoria, una vida. En esta hipotética obra, el artista mismo debe transformarse en objeto de arte, como lo hiciera Marcel Duchamp con su Rrose Sélavy o, más cercano a nuestra idiosincrasia, Andy Warhol con sus polaroids travestido.
Desde el 23 de octubre al 22 de febrero, el Malba nos brinda justamente eso: la posibilidad de que una obra total sea nuestro paradigma. Más de 170 obras (entre pinturas, grabados, fotografías, instalaciones y películas) configuran una radiografía exquisita de este artista -más que multifacético- absoluto. Además de la imponente muestra, el Malba ha editado un catálogo bilingüe de aproximadamente 120 páginas, con imágenes, ensayos y una entrevista a Guillermo Kuitca por parte del curador invitado, Philip Larrat-Smith (un poco al estilo de la vieja revista Interview).
Andy Warhol, Mr America no es sólo una oportunidad para acercarse al consagrado artista sino, y aún más importante, para volver a conocernos a nosotros mismos.
Imagénes "Cross" y "Most Wanted Men" © 2009 Andy Warhol Foundation for the Visual Arts / ARS, NY / SAVA, Buenos Aires.