Posted in Arts & Culture — 12.12.10
Posted in Arts & Culture — 02.10.09
Posted in Arts & Culture — 29.09.09
Time freeze
Es raro que le hagamos una entrevista a alguien que haya vestido un uniforme, pero Brad Downey es un coronel de Kentucky que ahora sueña con parar el tiempo y despellejar policías.

Desde su atiborrado taller en Berlín, donde reside actualmente, es difícil creer que alguna vez participó de la disciplina militar, pero lo dice su web y lo confirma él mismo. Quizás el conflicto más grande venga porque Brad se las da de guerrillero. Le gusta ser un artista ilegal; siente que cierto prestigio revolucionario viene al trabajar en las calles, sin permisos ni concesiones. Ya no vive con el Tío Sam y se anima a casi cualquier cosa.

Las acciones del hombre dicen más que sus palabras: hace cuatro años que roba cámaras de seguridad de varios edificios, porque le parecen obscenas. En el 2007, algún bobby inglés lo llevó a dar vueltas en patrulla por hacer un gran agujero con forma de corazón en la tela protectora de una construcción. “No fue tan malo”, comenta, “pero el dueño del edificio se enojó bastante y se le puso la cara roja. Quería matarme. Al cabo de unos días se calmó y dijo que le gustaba mucho. Claro, fue después de que 2.000 libras fueran depositadas en su cuenta”.

Preocupado tanto por la obra como por su desarrollo, Brad registra todo el proceso creativo. Así es que creó un documental en video (Public Discourse) y participó en la escritura de un libro (The Adventures of Darius and Downey: and other true tales of street art, as told to Ed Zipco) que dan fe de sus hazañas en la ciudad. Hoy en día continúa filmando su trabajo en las calles, y hasta participa en algunas muestras de museo.







¿Por qué trabajas tanto con signos viales?

Al principio era la manera más fácil de obtener materia prima. Nunca tuve plata y estos objetos estaban desperdigados por toda Nueva York. Es fácil agarrarlos y llevárselos a casa, y mucho más baratos que un lienzo. Pero después me encariñe con ellos. Son elementos que tienen una manera extraña de absorber la personalidad de la ciudad.

Sabemos que te llevas (o por lo menos te llevaste) varias cámaras de seguridad de la calle. ¿Planeas hacer algo con ellas, o sólo quedártelas?

Creo que ya “hice algo” al llevármelas. Esperaba dejar un espacio vacío. Creo que este mundo tan atiborrado necesita un poco más de espacio vacío.

¿Qué es lo que más te gusta de trabajar en las calles?

La libertad. No tengo que explicarla nada a nadie, a menos que me atrapen. Entonces tengo que explicar lo que hice y no lo que quiero hacer. Odio dar explicaciones sobre lo que quiero hacer. Es mucho más fácil para mi explicar mis motivos una vez que puedo ver mi obra terminada. 

Si tuvieras que vivir en las calles, ¿en dónde te alojarías?

Trataría de construir una casa.



Ambos, tu película y el libro, son bastante documentales. ¿Por qué te centrás en estos aspectos?

No lo veo como un detrás de escena de la escena. Para mí son sólo mi vida y mis amigos. Pero tengo muy mala memoria y creo que es por eso que trato de documentar todo lo más posible.

Te vimos activo en muchas ciudades distintas durante los últimos años. ¿Hay algún lugar por el que sientas más cariño?

Amo Berlín. Pero lo que más me gusta son los lugares de construcción. De hecho, veo a mis esculturas favoritas en sitios de construcción. Aunque creo que jodo mucho a la gente al tratar de hacer “arte”.

¿Qué harías si el tiempo se detuviera y todos los policías quedaran congelados?

Quizás podríamos tatuar cosas en la gente. Podríamos juntar cien policías en una línea y hacer un gran tatuaje que diga “BRAD DOWNEY WAS HERE.TIME FREEZE!”

En el video de Hermetic Order (una obra en progreso que puede verse en su sitio) vimos que te gusta Burzum y despellejar pequeños animales. ¿Deberíamos estar preocupados?

Bueno, podríamos desollar la piel de los policías congelados y reubicar el tatuaje. De todas formas, yo nunca despellejé un animal. Ese fue mi amigo Erik Tidemann, yo sólo filmé. El animal era una víctima de la carretera. Es un proyecto paralelo en el que estuvimos trabajando juntos. Se trata de algo así como ponerse en contacto con nuestro redneck interior. Yo soy de Kentucky y Erik es de Noruega, y a ambos nos fascinan distintos aspectos del típico estilo redneck. Creo que quizás podamos cambiar estos estereotipos en una especie de estética formal.

¿No te parece que las ciudades se están transformando en versiones user friendly de 1984?

Mi novia me dijo ayer mientras comíamos: “este mundo es una enorme y apestosa montaña de mierda. Y la bosta se volvió tanta y tan grande que nunca la vamos a poder palear”. Le pregunté si creía que yo era parte de todo eso y me dijo que no, que yo soy una mosca que zumba de un lado al otro disfrutando el olor.

¿Cuál de tus trabajos fue el más divertido de hacer?

Creo que todos los trabajos son igualmente satisfactorios hasta el momento en el que se terminan. Una vez pasado ese momento, vuelvo a encontrarme insatisfecho.

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